PETRUZ

Salud, sabor y energ√≠a. Todo √°rbol grande ya fue una peque√Īa semilla.

Con tiempo y dedicaci√≥n una semilla se transforma en un frondoso √°rbol. As√≠¬†fue como el Grupo Petruz Fruity creci√≥ y hoy se torn√≥ en un √°rbol con m√°s de 3 d√©cadas de historia, y sus frutos est√°n promoviendo sus ideas, llevando SABOR, SALUD Y¬†ENERG√ćA a un¬†n√ļmero cada vez mayor de personas, en las¬†m√°s diversas partes del mundo.

RA√ćcES DE Nuestra HIST√ďRIA

Todo comenzó en 1982 cuando la familia Silva Santos, inmigrantes de Paraíba, se trasladaron a Pará, en busca de nuevas oportunidades y de una vida digna a través del del comercio del fruto del açaí. En aquella época la familia pasó a comprar la fruta del estado de Maranhão, y venderlo en el mercado de Ver-o-Peso en Belém.

Gradualmente los Silva Santos fueron ampliando su comercio en otras regiones cercanas a¬†Par√° y fueron adquiriendo cada vez¬†m√°s¬†conocimientos sobre la calidad y la¬†log√≠stica del abastecimiento del¬†A√áA√ć. Posteriormente,¬†la familia pas√≥ a trabajar en peque√Īos procesadores de pulpa de a√ßa√≠,¬†hasta llegar a la instalaci√≥n del primer parque industrial en 2005.

Toda esta experiencia ha sido transmitida de generaci√≥n en generaci√≥n,¬† lo que hace que la forma de elaborar Petruz sea algo diferente y √ļnico asociado a una relaci√≥n entre calidad-precio inigualable. Actualmente la empresa est√° dirigida por la segunda y tercera generaci√≥n de la familia sumando m√°s de 30 a√Īos de conocimiento de esta maravillosa fruta amaz√≥nica. Al d√≠a de hoy Petruz y ya ha comercializado en m√°s de 30 pa√≠ses de todo el mundo y est√° f√≠sicamente presente en tres empresas del extranjero, creciendo, compartiendo Sabor, Energ√≠a, Salud y Educaci√≥n a nivel mundial y perpetuando generaciones.

Valores

Amor: entrega todo lo que hagas en beneficio de las personas; sabiduría: ejercicio de conocimiento en beneficio del amor.

Principios

Adaptación cultural, Unidad, Integralidad, Proactividad y Perpetuidad.

MISI√ďN

Compartir con el mundo salud, sabor, energía y educación por medio de alimentos, ingredientes y biomasa.

VisI√ďN

Ser un referente mundial en compartir salud, sabor, energía y educación a través de alimentos, ingredientes y biomasa con sustentabilidad, perpetuando generaciones.

¬ŅPOR QU√Č EL NOMBRE San PEDRO?

En 1968, en el estado de Para√≠ba, naci√≥, entre m√°s de ocho hijos, uno de los integrantes de la familia Silva Santos. Pedro fue el nombre sugerido para el ni√Īo, por creencia religiosa, en honor a uno de los doce ap√≥stoles de Jes√ļs: San Pedro. Sin embargo, por influencia familiar, registraron al ni√Īo con otro nombre. Aproximadamente dieciocho meses despu√©s de su nacimiento, durante una fiesta de junio, el ni√Īo cay√≥ en la hoguera de San Pedro. Sus padres entendieron que aquel acontecimiento fue una respuesta divina del santo a la desobediencia de la familia. En los √ļltimos dos a√Īos, varias coincidencias suceder√°n y seguir√°n sucediendo, o tal vez todos se den cuenta de que hab√≠a un fuerte v√≠nculo entre la familia y San Pedro. A lo largo de los a√Īos sucedieron y siguen sucediendo varias coincidencias, lo que hizo que todos se dieran cuenta de que hab√≠a una fuerte conexi√≥n entre la familia y S√£o Pedro. Fue entonces que, 35 a√Īos despu√©sla familia tuvo la oportunidad de darle el nombre de SAN PEDRO a la tan esperada industria de procesamiento de pulpas de la familia, y de conocer la gu√≠a divina de San Pedro.

¬ŅPOR QU√Č EL NOMBRE BELA IA√á√Ā?

Después de la relación histórica de la familia con San Pedro, el sector empresarial en el que trabajaba la familia fue honrado con la hermosa historia de la india Iaçá que, a través de su muerte, trajo el descubrimiento de una nueva fuente de alimento y uno de los mayores tesoros de la Amazonas: Açaí. Con este nuevo homenaje, San Pedro se convirtió en una línea de productos procesados por Bela Iaçá.

LA LEYENDA DE LA PALMERA QUE LLORA - √ćNDIA IA√á√Ā

Existi√≥ una tribu amaz√≥nica que, debido a la escasez de alimentos, siempre vivi√≥ grandes dificultades.¬†Como la tribu aumentaba cada d√≠a que pasaba, el jefe Itaki decidi√≥ sacrificar a todos los reci√©n nacidos.¬†La medida surti√≥ efecto: pasaron muchas lunas sin que ning√ļn nativo concibiera. Pero un d√≠a, Ia√ß√°, la hija del mismo jefe Itaki, dio a luz a una hermosa ni√Īa.¬†Pero no pas√≥ mucho tiempo para que el Consejo Tribal se reuniera y pidiera el sacrificio de la hija de Ia√ß√°, su padre, un guerrero de palabra, no dud√≥ en cumplir con la orden.¬†Al enterarse del destino de su descendencia, Ia√ß√° le rog√≥ a su padre que perdonara la vida de su hija. El jefe Itaki cumpli√≥ su palabra y la ni√Īa fue sacrificada.

IIa√ß√° se encerr√≥ en su tienda, permaneciendo all√≠ casi dos d√≠as de rodillas, rogando a Tup√£ que le mostrara a su padre un camino en el que no era necesario repetir el sacrificio de inocentes. Sin embargo, tarde en la noche, Ia√ß√° escuch√≥ el llanto de un ni√Īo.

Sin embargo, tarde en la noche, al escuchar el llanto, Ia√ß√°, se acerc√≥ a la puerta de la tienda y vio a su hija sonriendo al lado de una esbelta palmera. Tras el impacto, se lanz√≥ hacia su hija, abraz√°ndola, pero se top√≥ con la palmera, pues, misteriosamente, la ni√Īa hab√≠a desaparecido. Ia√ß√°, desconsolada, llor√≥ hasta desmayarse.

y al d√≠a siguiente su cuerpo fue encontrado abrazando a la palmera. Estaba muerta, pero su rostro sonriente irradiaba satisfacci√≥n.¬†Al mismo tiempo, sus grandes ojos negros e inertes miraban hacia la copa de la palmera. El jefe Itaki not√≥ que la palmera, que alguna vez no existi√≥ y en ese momento lleg√≥ a existir en abundancia en el bosque, ten√≠a un mont√≥n de bayas negras. Mand√≥ cogerlo y amasarlo en un gran cuenco de madera, obteniendo as√≠ un vino rojizo.¬†Agradeci√≥ a Tup√£ e, invirtiendo el nombre de su hija Ia√ß√°, bautiz√≥ el extra√Īo vino A√ßa√≠ (que significa palmera que llora), suspendiendo inmediatamente la limitaci√≥n de su pueblo.

Todo comenzó en 1982 cuando la familia Silva Santos, inmigrantes de Paraíba, se trasladaron a Pará, en busca de nuevas oportunidades y una vida digna a través del comercio del fruto del açaí. En esa época, la familia pasó a comprar la fruta del estado de Maranhão y venderla en el mercado Ver-o-Peso de Belém.

Gradualmente, los Silva Santos ampliaron su comercio en otras regiones cercanas a Par√° y adquirieron cada vez m√°s conocimientos sobre la calidad y la log√≠stica del abastecimiento de A√áA√ć. Posteriormente, la familia pas√≥ a trabajar en peque√Īos procesadores de pulpa de a√ßa√≠, hasta la instalaci√≥n del primer parque industrial en 2005.

Toda esta experiencia ha sido transmitida de generaci√≥n en generaci√≥n,¬† lo que hace que la forma de elaborar Petruz sea algo diferente y √ļnico asociado a una relaci√≥n entre calidad-precio inigualable. Actualmente la empresa est√° dirigida por la segunda y tercera generaci√≥n de la familia sumando m√°s de 30 a√Īos de conocimiento de esta maravillosa fruta amaz√≥nica. Al d√≠a de hoy Petruz y ya ha comercializado en m√°s de 30 pa√≠ses de todo el mundo y est√° f√≠sicamente presente en tres empresas del extranjero, creciendo, compartiendo Sabor, Energ√≠a, Salud y Educaci√≥n a nivel mundial y perpetuando generaciones.